arquitecturando voy: Buenos Aires Ayer y Hoy
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miércoles, 19 de junio de 2013

¿Por qué la Casa Rosada es rosada?


Desde Sarmiento, la casa presidencial tomó el nombre de “Casa Rosada”.
                       →¿Por qué la hizo pintar de rosa? 


Fotografía para Arquitecturando. PH: Romina S. Plaza



Hay cuatro versiones →→→→

►Primera: como Sarmiento acababa de llegar de Estados Unidos se habría inspirado en la Casa Blanca y quiso tener una casa con un color que la diferencie.

►Segunda: con el color rosa no haría más que continuar la tradición colorística, con un leve cambio de matiz, del viejo ladrillo colonial.

►Tercera:
es la versión política: mezclando el color de los "polainas blancas" —como se llamaba a los mitristas— con el rojo federal, por partes iguales, en un balde, el Presidente habría dicho: "Ese es el tono". En el rosa ecuménico quedaba unido así, en una sola divisa, el país.

►Cuarta: la más difundida, es que la pintura rosa proviene de una tendencia de fines de siglo XIX de mezclar cal, agua y sangre de vaca. Esto era para darle adherencia a la pintura y que se mantenga inalterable ante el clima húmedo. La mezcla entre cal y sangre, daba como resultado un rosa viejo que era muy común ver en muchas construcciones de casonas de la clase alta de la sociedad que tenían ganado.


Fotografía para Arquitecturando. PH: Agustín J. Barrionuevo


 

martes, 23 de abril de 2013

Buenos Aires, cómo creció





Los criollos que se congregaron en la Plaza del Cabildo el 25 de mayo de 1810 estaban animados por vientos que soplaban fuerte desde Europa (digamos Francia). Ya dueños del poder, intentaron que su ciudad reflejara la gloria de París. Rivadavia dio una fuerte pincelada a este retrato al ponerle la fachada neoclásica a la catedral colonial. Hubo más edificios neoclásicos; La catedral anglicana, la anterior iglesia de Flores. Desde entonces Buenos Aires siguió los consejos de Winckelmann y se vistió "a la griega", las columnatas no fueron desusadas: desde la iglesia de Belgrano hasta la Facultad de Ingenieria (en su orígen Fundación Eva Perón). No tuvo otros modelos V. F. López al cantar:



"calle Esparta su virtud,

su grandeza calle Roma.

¡Silencio! que al orbe asoma

la gran capital del Sud".



Sin embargo, aunque conservó la costumbre de vestirse con órdenes griegos y aunque desasosegados poetas la comparan con Atenas y Cartago, Buenos Aires no es una ciudad clásica. En su momento, el país negó a la ciudad europea, Rosas, el gaucho, no prefería las metrópolis. Ningún modelo prestigioso estuvo detrás de San Benito de Palermo. La ciudad fue nuevamente criolla con un dejo italiano que se colaba en la arquitectura como un presagio de las futuras inmigraciones. Para este Buenos Aires "federal" no hay visita posible.







Fuente: Rafael E. J. Iglesia | Mario Sabugo. La ciudad y sus sitios: artículos publicados en Diario Clarín entre 1981-1985-1a ed. Buenos Aires: Nobuko, 2006.22p.

miércoles, 20 de marzo de 2013

arquiTURISMO → JARDÍN JAPONÉS

En homenaje al equinoccio otoñal, nos acercamos a unos de los sectores que esconde el Parque Tres de Febrero en Palermo: el Jardín Japonés. Construido en 1967 por la Colectividad Japonesa, por la llegada al país del Príncipe Akihito y su esposa, actuales emperadores de Japón.

Que cerca estamos del tan preciado verde de Buenos Aires, pero más que agua y vegetación esconde una armoniosa sensación de bienestar, será por los ancestrales diseños orientales del jardín, que surge de la necesidad cultural del pueblo japonés, de estar en contacto con la naturaleza. A diferencia de los jardines occidentales, donde se seleccionan y organizan los elementos naturales en estructuras mentales ajenas a su forma espontánea, su función es la de recrear un espacio o pasaje natural. 
En definitiva el arte del jardín japonés, es un reflejo del respeto por la naturaleza. De cómo a pesar de la “pobreza” de materiales, son capaces de ofrecer soluciones constructivas de grandes resultados. Tan presente en todas las artes japonesas. En el jardín japonés todo está planificado, será el propio jardín quién te conduzca por una multiplicidad de significados.  

Oleo de Liz Alvarez


Interpretación


Tiene una lectura geográfica y topográfica, al propio paisaje japonés, un archipiélago de islas organizadas en su mayoría en torno al Mar Seto.
En un segundo plano, el jardín japonés también tiene una visión del cosmos, la que corresponde a la religión sintoista, un gran vacío (mar) que se llena con objetos (islas).

Vista Aerea del Jardín Japonés. Figueroa Alcorta y Av. Casares.

   


El arte del jardín japones le da suma importancia a cada elemento que se presenta en él:

Las rocas son los elementos base del jardín, la roca como montaña o como isla, contenidos en el vacío que representa el mar. Las más usadas son aquellas de origen volcánico, sobre todo el basalto.
  • Shima (). Isla, se usa para designar a las rocas del jardín y al recinto que las contiene, y finalmente por extensión a todo el jardín.
  • Iwakura (岩倉). Textualmente, el lugar que ocupan las rocas. En ocasiones se atan las rocas con cuerda como si delimitaran el lugar que ocupan. Esta práctica procede del jardín chino, que usa rocas mucho más plásticas y redondeadas. Las rocas japonesas, por el contrario, son escarpadas. Se escogen en función de su forma y se trasladan y colocan tal cual se encuentran en la naturaleza, evitando las manipulaciones y protegiendo las rocas de los daños que puedan sufrir durante el transporte.
  • El Monte Shumi, la montaña del eje del mundo para la religión budista. Se representa como una roca en el jardín.
  • La isla/monte Hōrai (蓬莱). Un lugar místico heredado del Monte Penglai de la mitología china. En cierto modo sería una especie de paraíso. Isla de los Bienaventurados, Isla de las Grullas e Isla de las Tortugas, se representan como piedras rodeadas por agua.


Estas piedras no se distinguen las unas de las otras, se dan forma a unas ideas que se transmiten por tradición oral, dando finalmente lugar a un modelo. El jardín japonés es un jardín de iniciados.
Aparte de las rocas, un jardín típico japonés puede contener, de forma real o simbólica, los siguientes elementos:
  • Agua
  • Una isla de verdad.
  • Un puente a la isla
  • Una linterna, típicamente de piedra
  • Una casa de Té ó pabellón
Además, se usan elementos vegetales como bambús y plantas relacionadas, plantas de hoja perenne, como elpino negro japones, y árboles de hoja caduca tales como arces que dejan desarrollarse debajo una alfombra de helechos y musgos.




Sakutei-Ki

Se trata de un texto del siglo XII con órdenes para construir el modelo de jardín japonés. Todas las enseñanzas se basan sobre el principio del equilibrio inestable, siempre a punto de romperse (representa el equilibrio entre el Hombre, el Cielo y la Tierra. Las practicaban personas de clase alta, no por mera composición, sino para ejercitar la mente.



Principios:
  1. "Paisaje (montaña-agua) de la naturaleza viva"
  2. "Cumplir los deseos de las rocas"
  3. "Asimetría, equilibrio asimétrico"
  4. "Soplo de sensibilidad". De la sensibilidad del lugar, es como el "genio del lugar".
Instrucciones sobre la forma precisa de concebir el jardín:
  • Escoge un número de piedras, pequeñas y grandes, y transpórtalas al jardín.

No se comienza por la idea y luego se busca el material, sino al revés.

  • Las piedras de pie deben ser erigidas.

También aparecen rocas tumbadas.

  • Juzga el arriba, el abajo, delante y detrás.

Buscando el deseo de la roca.

  • Colocar primero las rocas principales, con aristas vivas y de grandes dimensiones. Luego las demás.

En la parte llana, se colocan piedras bajas, como si hubieran sido abandonadas. Se encuentra belleza en lo imperfecto, lo inacabado. Existe un alto grado de artificio para conseguir este efecto. Si la roca está aislada, poner a un lado. Si está inclinada, colocar otras para sujetarla. Las piedras no deben coincidir con los ejes de los soportes de la casa (evidencia de la búsqueda del no orden). No representar nunca un vasto océano, sino un mar que fluye entre estrechas aberturas entre montañas.

Llego el otoño al hemisferio Sur, y Buenos Aires sigue ahí esperándonos.


Damero Kanagana y el vivero detrás.

Página del Jardín Japonés: http://www.jardinjapones.org.ar/


jueves, 14 de marzo de 2013

Buenos Aires, cómo nació.


La ciudad nació como de la Santísima Trinidad, gracias a la obstinación de un esforzado capitán español que concretó la desafortunada obstinación de otro español, más noble pero menos fuerte. Nació española, con traza regida por las Leyes de Indias y llena de recuerdos del horrible fracaso de Pedro de Mendoza y de esperanzas basadas en el "abrir puertas a la tierra".

Su geneología se remonta a las ciudades de conquista con que los cristianos consolidaban el terreno conquistado a los moros. A sus vez, estas ciudades guardaban en su traza el recuerdo de las ciudades (o de los campamentos militares) romanas y la racionalidad ortogonal de Hipodamos inauguró en Mileto. El fuerte carácter de las ciudades españolas se diluyó en esta aldea de adobe y paja, sin piedra ni ladrillos.

La ciudad que vieron los ingleses, primero como conquistadores, luego como efímeros gobernantes y al fín como derrotados invasores, aún era una aldea, aunque ya el ladrillo y la teja eran materiales predominantes. Sus casas se levantaban a fil ode vereda, encajonado en sus perspectivas a las calles. Una Plaza Myor, un Cabildo, un Fuerte, y muchas iglesias. Lo que queda (previo renacimiento) del Cabildo, el interior de la Catedral, las iglesias del Pilar, de San Francisco, de Santo Domingo, de San Ignacio y de la Merced, recuerdan a esa ciudad hispánica (o hispanocriolla) cuya arquitectura fue italiana de clara filiación manierista. También la recuerdan, a su manera, edificios del siglo XX que celebran lo español: la casa de Ricardo Rojas (Arq. Angel Guido), el Museo Isacc Fernández Blanco (Arq. Martín Noel), la casa de Rodríguez Larreta en Belgrano y el nuevo Centro Cultural de la ciudad (Arqtos. Bedel, Benedit,Testa).

Salvo su trama, esta ciudad colonial es invisitable. Llore el porteño que añora la Colonia, casi nada de ella queda en nuestro entorno ciudadano.





Fuente: Rafael E. J. Iglesia | Mario Sabugo. La ciudad y sus sitios: artículos publicados en Diario Clarín entre 1981-1985-1a ed. Buenos Aires: Nobuko, 2006.21p.

sábado, 16 de octubre de 2010

La plaza del pueblo desde siempre






El origen de una ciudad, una creación de siglos, pensando en  las ciudades antiguas egipcias, griegas, romanas, producto de una gran historia, de una sumatoria de hechos que llevaron a lo que son hoy las ciudades europeas.
Latinoamérica cinco siglos atrás estaba lejos de ser la Europa con aires de búsqueda y perfección: de la razón por sobre todas las cosas. Estas tierras poseían sus costumbres, un modo de vivir; y sin esperar el "viejo mundo" impuso su cultura posicionándose bajo las "Leyes de Indias". La exploración comenzó en México hasta descender por la zona cordillerana hasta Buenos Aires.
Las ciudades fueron creadas como puntos de conexión, bajo las reglas españolas, siguiendo una idea tipo de ciudad. La plaza era el foco central de un conjunto necesario para comenzar a crecer, fue y sigue siendo un lugar de reunión, un nexo entre la iglesia, la casa del gobernador, la sede militar, en su momento; y luego se sumo la enseñanza y la economía.
La plaza 25 de Mayo, denominada asi luego de 1810, antiguamente estaba dividida en dos sectores: Plaza de la Victoria (recordando el triunfo sobre los ingleses en 1806) y Plaza de Armas (o del Fuerte), primero virtualmente ya que no existía un límite físico, pero en 1803 con la construcción de la Recova  pasó a ser un hecho, la calle San Martín de Tours (Defensa) cruzaba la plaza para dar lugar a un nuevo sitio de la ciudad: todo el pueblo pasaba por el mercado, marineros, gauchos, lavanderas, carreteros, los esclavos, la gente obtenía lo que precisaba, era un lugar necesario para la ciudad.




La plaza es el lugar de los ciudadanos, ellos se congregaron allí para debatir cuestiones no favorables, para buscar una solución. Hoy en día esa actitud y forma de sentir la plaza no cambió, se puede ver a diario a la muchedumbre tomando poseción de ese espacio, para pedir algo: pedir un cambio,  para comunicar, tanto en 1810 como en 2001. La esencia se mantiene, la plaza de Mayo es el lugar de todos, es la guardiana del pueblo.



miércoles, 29 de septiembre de 2010

Nuestra Señora... Santísima... Ciudad Autónoma de Buenos Aires

→→→→Tierra desconocida, limpia, natural, invadida, poblada...  


"¡Ay, pequeña Buenos Aires, si tenés historias para contarnos!".

Me dijeron que naciste allí, a orillas de un mar dulce mientras transcurría 1536, los querandíes te recuperaron años despúes, pero no por mucho. Pronto llego la necesidad de conectarte con los horizontes, y en 1580 junto al puerto te encontraste en las manos de la "civilización".
A partir de esto momento tu vida cambio...



Acuarela de Carlos Enrique Pellegrini.
Aires coloniales en la plaza pública en 1829, custodiada por la Catedral de Buenos Aires y el Cabildo.

Qué belleza aquel centro pacífico y silencioso... la ciudad crece y los ruidos también...








Calle San Martín en 1886. (Hoy Reconquista).

Dibujo de T. Taylor en "Viaje al Plata en 1886", valioso documento que nos permite conocer la casa de baños públicos "L´Universelle", contigua a ella vislumbramos, tras una reja de hierro y faroles de gas, el edificio que desde 1862 a 1882 ocupó la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. 



Paisaje urbano de la avenida de mayo, 
vivencias de Buenos Aires, automóviles, vegetación, edificación y cantidad de porteños caminando por las veredas  prestándose para un café.

Calle Reconquista en 2010.

Bancos que amenazan a esta callecita peatonal, que el fín de semana descansa de los zapatos de lo miles de porteños que caminan, corren y se empujan hacia sus labores.





→→→→ El domingo Buenos Aires está en calma, se presta para contemplarla.






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